Las granjas de cultivo de macroalgas: beneficiosas para los arrecifes y para la pesca.

Acuicultura marina - Cultivo de algas, peces y moluscos.

El cultivo de macroalgas favorece a los peces herbívoros, beneficiosos para los ecosistemas de arrecife.

Los investigadores de la UWA (University of Western Australia) han analizado datos de las zonas de producción de macroalgas y los han relacionado con las capturas de pez conejo (especie herbívora típica de arrecifes). El resultado es que los aumentos de producción de algas se corresponden con aumentos en la captura de estos peces, que son muy importantes para mantener la buena salud de los arrecifes.

En cuanto a la recuperación de las zonas de arrecife, los investigadores explican que estos peces son capaces de mantener limpios los bancos de coral, retirando las algas que crecen sobre ellos en determinadas épocas del año. Al mantener los corales limpios, éstos crecen más sanos y a mayor velocidad.

El continente asiático acapara el 99% de la producción mundial de algas marinas.

El cultivo de macroalgas para la producción de…

Ver la entrada original 263 palabras más

Anuncios

Día Mundial de los Océanos

Revista Marítima

oceanos

El 05 de Diciembre de 2008, la Asamblea General de las Naciones Unidas decreta la celebración del 08 de Junio como el Día Mundial de los Océanos.

La designación oficial del Día Mundial de los Océanos es una oportunidad para crear conciencia mundial de los desafíos que enfrenta la comunidad internacional en relación con los océanos.

Los pulmones de nuestro planeta, proporcionando la mayor parte del oxígeno que respiramos, los océanos son una fuente importante de alimentos y medicamentos y una parte crítica de la biosfera.

La Asamblea General de la ONU también reconoce la importante contribución del desarrollo sostenible y la gestión de los recursos y los usos de los océanos y los mares al logro de los objetivos internacionales de desarrollo, incluidos los que figuran en la Declaración del Milenio.

La resolución exhorta a los Estados usuarios y a los Estados ribereños de los estrechos utilizados para la…

Ver la entrada original 405 palabras más

Dermochelys coriacea

Tortuga Francisky

De las 8 especies de tortugas marinas que existen en todo el mundo, 5 especies son divisadas en las costas venezolanas. De estas 5 especies, 4 desovan en el archipiélago de los Roques.

Dermochelys coriacea es una de ellas y es el nombre científico de la tortuga Cardón o Laúd que desova principalmente en la zona Oriental de Venezuela, sin embargo algunas especies visitan el archipiélago de los Roques para su actividad reproductiva. En cuanto a su morfología, esta especie no presenta un caparazón quitinoso, duro. Bajo su dorso lleva una gran escama dérmica, de piel gruesa, que le permite sumergirse a mucha profundidad, sin problemas de compresión, para buscar su alimento compuesto principalmente de medusas llamadas coloquialmente”bolas de cañon”.

Estos grandes reptiles pueden llegar a pesar más de 700 kilogramos y desovar hasta cerca de 400 huevos distribuidos en varias nidadas. En los últimos años han sido divisadas frecuentemente especies de la tortuga cardón en el Parque demarcando la importancia de esta isla en la biología y distribución de esta especie en peligro de extinción.

Este ejemplar, el señalado en la fotografía, visita a los roques anualmente específicamente en el cayo de Francisky arriba. Sin embargo cambios en la morfología de los cayos han forzado al reptil a cambiar el sitio de desove. Probablemente esta tortuga marina nació en cayos cercanos como el grupo de islotes de los Francisquises ya que la mayor parte de las tortugas que desovan lo hacen en su lugar de nacimiento o próximo a él.

Es importante no establecer contacto directo con el ejemplar, ni usar luces blancas si estas son encontradas en desove nocturno debido a que son muy sensibles a este efecto. El impacto que genera el ser humano a estos animales, al evitar su desove puede provocar el aborto de los huevos del animal a no encontrar su delicada protección.

Hazael Boadas/Biologo/Fundamar

La reducción del consumo de aletas, una esperanza para los tiburones

#NotiMar 17

Por Ismael Arana.

El Mundo; España

Durante el último medio siglo, decenas de millones de tiburones han perecido víctimas de los pescadores que tratan de hacerse con sus preciadas y cotizadas aletas, lo que les ha convertido en uno de los animales más vulnerables de los océanos. Tan agresiva ha sido su captura que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza calcula que el 17% de sus 1.200 especies están amenazadas de extinción, con algunas de sus poblaciones mermadas en más de un 90%.

Pero en ciudades como Hong Kong, que durante lustros ha sido epicentro mundial del consumo y venta de este producto, parece que la tendencia se está invirtiendo poco a poco. De acuerdo con los datos presentados la pasada semana por WWF Hong Kong, de las 17.200 toneladas de aleta de tiburón comercializadas en 2015 en todo el planeta, la ciudad china importó unas 5.700, un 40% menos que en 2011. Aún así, la urbe sigue siendo lugar de paso o consumo de un tercio de las capturas mundiales.

Estudios como el de WWF o el de la asociación Bloom publicado el año pasado demuestran que, desde hace cinco años, los hongkoneses consumen cada vez menos aleta de tiburón, un alimento que se sirve en sopa con una larga tradición en banquetes de bodas y otras ocasiones especiales. Aunque sola apenas tiene sabor, la aleta es muy apreciada por los cocineros por su textura fibrosa, y en el pasado era considerado un producto exclusivo reservado para las clases más acomodadas.

El punto de inflexión

Todo esto cambió hace unos diez años, cuando las agrupaciones ecologistas de la ciudad comenzaron una potente campaña para denunciar la crueldad de su captura. En lo que se conoce como la práctica del “aleteo” o “finning”, al escualo se le cortan las aletas cuando está vivo para después devolverlo al mar, en donde muere desangrado e incapaz de nadar. Pese a que esta práctica está prohibida en numerosos países, incluidos los de la Unión Europea, se sigue realizando en muchos de los buques que faenan en alta mar. Además, las ONG aseguran que las capturas masivas -de unos 100 millones por año- contribuyen a distorsionar los ecosistemas marinos.

Dorothy Cheng, portavoz de WildAid, una de las agrupaciones más involucradas en esta lucha, detalló a El Mundo que entre las causas que explican este descenso en su comercio en Hong Kong y el resto de China están las oficiales -prohibición de servirla en banquetes oficiales o la campaña anticorrupción del gobierno chino, que frena a muchos ciudadanos de realizar gastos ostentosos-, la ralentización de la economía y el desplazamiento de su comercio a otros países de la zona como Vietnam o Tailandia.

Pero sobre todo, esta joven considera fundamental la labor de concienciación realizada para alertar sobre las repercusiones negativas de este consumo. Para ello, han sido muy efectivas campañas como la protagonizada por la estrella china de la NBA, Yao Ming, que rodó un anuncio en 2011 pidiendo a sus compatriotas que dejaran de comer aleta de tiburón, o la recién estrenada “Por cada boda en Hong Kong, 30 tiburones mueren”, un vídeo en la que una chica vestida de novia y su futuro marido descuartizan cuchillo en mano a un escualo antes de fundirse en un beso. “Campañas mediáticas como estas están contribuyendo a crear unas generaciones más conscientes con el medioambiente”, señaló Cheng.

Impedir el transporte de esta mercancía

Además de centrarse en los consumidores y los restaurantes, en donde la mayoría sigue ofertando la controvertida sopa, otro de los frentes abiertos es el de las compañías de transporte, a las que las ONG quieren hacer “libres de aletas de tiburón”. WWF Hong Kong informó de que 16 de las mayores 20 empresas del sector, incluyendo gigantes como Hyundai, MOL, Maersk y OOCL, ya se han comprometido a no participar de este comercio, y de que su objetivo es incrementar esa cifra. “Detener el transporte de la aleta de tiburón significaría que ni comerciantes ni restaurantes tendrían acceso a ella, algo que ayudará a conseguir que ésta sea una ciudad libre de aleta de tiburón”, apuntó al respecto el director de conservación de la ONG, Gavid Edwards.

No obstante, la mayoría considera que este es un objetivo que todavía está lejos de alcanzarse, más aún teniendo en cuenta los numerosos intereses y grupos de presión que existen sobre este mercado. Por eso, muchos consideran que la única forma de acabar con este comercio de una vez por todas es a través de la educación. “Seguiremos trabajando por concienciar a los niños de que este es un producto sangriento que no merece la pena consumir, ellos son el futuro” apuntó Cheng.

Fuente: Nuestro Mar